Ten seguridad en el precio del producto


· Después del producto ahora cree en su precio
· No olvides que el precio es el valor de tu producto

Es verdad que el precio es una de las piezas angulares de la venta porque todos los clientes quieren conseguir el mejor producto al mejor precio pero no se olvide que no debemos permitir que se infravalore nuestro artículo restándole  valor a su precio.

Cuándo decir el precio del producto

No sirve de nada que el comprador sepa el precio del producto antes de conocer qué beneficios le puede aportar.

Ejemplo: si te digo que una caja de 3 píldoras cuesta 10.000€ , sinceramente ¿qué piensas a priori?  Sin embargo si luego añado que curan una enfermedad mortal tu percepción en cuanto al precio cambiará casi con total seguridad.

Por tanto es importante que hayamos cumplido todos los pasos de la venta previos a manifestar el precio del producto porque sólo en ese caso el cliente verá con claridad la relación coste/beneficio.

Recuerda que, previo al precio, debes haber puesto sobre la mesa las prestaciones y características del producto expresadas en forma de ventajas y beneficios para el cliente. Solo así tendrá valor para él.

Y cómo expresar el precio

La manera correcta de informar al cliente sobre el precio de nuestro producto es con una sencilla frase tal que: “su precio es …”. Sencillamente, sin complicarse más.

Tienes que evitar titubear, dudar, pararte a pensar, tener miedo, bajar la mirada. En definitiva no debes manifestar ninguna inseguridad  a la hora de comunicar el precio. Al contrario, ponemos nuestra mejor sonrisa y lo expresamos verbalmente con tono amable.

La única consideración es evitar las palabras coste o cuesta ( “… el coste es …” o “… esto cuesta …”) por su connotación negativa. También es importante expresar la cantidad y la moneda correctamente sin diminutivos ni despectivos que le resten importancia. Nada de “… eurillos … ” o “… centimitos …

Recuerda que el precio no lo es todo

No debes sentir vergüenza al decir el precio de tu producto.

En primer lugar el precio es sólo un atributo más de los muchos que tiene el producto. En segundo, si has hecho los deberes, estarás ofreciéndolo a alguien que lo necesita y lo puede pagar y no a un cliente inapropiado. Y tercero, tu producto justifica su precio por todas sus características, por todas sus prestaciones y por todas las ventajas que aporta al que lo compra.

Piensa a la inversa,  si un producto no cumpliera o no sirviese, si fuere realmente una basura, ¿se vendería por el simple hecho de ser económico?

El  precio es el valor de tu producto. Es lo que un cliente debe pagar a cambio de solucionar su problema, por satisfacer su necesidad y por ende para obtener los beneficios que se le atribuyen al mismo.

Bueno y ahora qué opinas ¿cuánto vale tu producto?

Acerca del autor de esta entrada, José Abellón

Sobre este blog José Abellón es el autor del blog ¿cómo vender hoy!, dónde comparte con todos los profesionales y emprendedores de la venta sus experiencias comerciales para aportarles ideas prácticas que ayuden a mejorar sus resultados.

 

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