El producto hoy

· Hay mucho de todo y por doquier
· Pero ¿por qué compro esto en lugar de aquello?
· Y realmente ¿dónde acaba la necesidad y empieza la satisfacción?

Es evidente para todos nosotros que en la actualidad existen infinidad de productos de todo tipo, calidad y precio. Productos cuyos atributos, características y cualidades han sido estudiados para atender a distintos perfiles de cliente y poder satisfacer la mayor parte posible del mercado.

Productos a los que podemos acceder por diversos y muy diferentes canales de distribución, directos o indirectos.

La teoría dice que debe haber un producto para satisfacer cada necesidad  y para atender cada cliente.

Lo que verdaderamente importa de un producto

Pero os planteo las siguiente cuestión: ¿qué es lo realmente importante de un producto hoy en día?

¿Que cumpla su función? eso siempre ha sido importante, si algo no funciona como debe o no satisface la necesidad para la que se diseñó tendrá los días contados en el mercado, de eso no hay duda. Si bien la calidad percibida puede ser subjetiva la funcionalidad es totalmente objetiva. Es producto hace esto o aquello y punto.

¿Que sea asequible? eso tampoco nos vale pues el precio, como es bien sabido, es sólo un atributo más del producto y no es determinante para comprarlo o no. Siempre y cuando la gama de precios sea apropiada para el perfil adquisitivo del cliente al que se dirige el artículo, lógicamente. Hay clientes para coches de lujo y para tiendas multi-precio.

¿Que sea accesible? más arriba acabamos de decir que actualmente encontramos los productos con mayor facilidad que tiempo atrás, ya sea por los mecanismos tradicionales de comercio, por los nuevos establecimientos comerciales  o por el acceso directo que los fabricantes facilitan a través de internet. Ya todo el mundo tiene acceso, además de las tiendas y boutiques de siempre, a las grandes superficies y centros comerciales.

¿Que haya un responsable detrás? Es verdad que la atención al cliente, que el servicio post-venta es importante, muy importante. Que todos nosotros como clientes nos sentimos más seguros cuando tenemos la certeza que detrás del producto que compramos hay un responsable, alguien con forma de empresa que dará la cara por él en caso de surgir algún problema. En eso radica gran parte del éxito de las grandes firmas comerciales. Pero ya todas las empresas actuales cuentas con este departamento en su organigrama.

¿Que sea una gran marca? Las marcas son conocidas por infundir confianza en el cliente. Gracias a las marcas los clientes acortan y aceleran su proceso de decisión de compra. Cuando alguien compra algún producto de marca, en muchos sentidos, ya sabe lo que compra. Hay miles de marcas y toda clase de productos, hay incluso marcas blancas que (en principio se diseñaron como alternativa económica a las marcas oficiales) con el tiempo se han construido su propio nombre de marca, existen numerosos ejemplos en los productos de consumo.

Y entonces…

La emoción de sentirme satisfecho

¡Que me satisfaga emocionalmente!

Así es, las emociones toman protagonismo en un momento en el que muchas de las bondades que un producto debe poseer para ser atractivo en el mercado ya se dan por supuestas, ya entran “por defecto” en los estándares de comercialización. Hoy existen unos mínimos básicos con los que cumplir y sin lo cuales ningún producto puede sobrevivir más allá de su lanzamiento.

De manera que la satisfacción plena llega por otra vía, por la intangible, por la emocional. Si no por el producto en sí mismo o en su totalidad, sí a través de su entorno, envoltorio o envase, del establecimiento donde lo consumo o del vendedor que me lo facilita.

Y como muestra un botón,

¿Alguien cree que no hay una moto mejor que la famosa chopper americana de ruidoso motor? Claro que la habrá pero aquel que monta una de esas motos no la ha comprado por su maravillosa mecánica, lo ha hecho porque representa un estilo de vida, una manera particular de entender la carretera, un forma de sentirse más cerca de sus ídolos, en definitiva la ha hecho para satisfacerse emocionalmente además de por su utilidad. Sin perder de vista que la funcionalidad genérica de la moto se mantiene; dos ruedas, manillar, motor, acelerar, correr,..

Probablemente no me estaré tomando la mejor cerveza del mundo como dice el spot, es más la que sirven en un local en el centro de la ciudad es mucho mejor que ésta, pero estoy en un parque al aire libre, en un lugar muy agradable, estoy disfrutando de la mañana con mi familia, los niños están jugando y todo eso me satisface emocionalmente. Y por supuesto que la cerveza me refresca y me quita la sed.

Ampliaremos información sobre el producto en próximos post. No dejes de seguirnos.

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